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🩹Recuperación y regreso

LCA · El ligamento cruzado anterior estabiliza la rodilla frente a pivotes y fuerzas de deslizamiento anterior; su rotura es una de las lesiones deportivas más estudiadas y de rehabilitación más exigente.

La recuperación del LCA es uno de los recorridos de rehabilitación más largos de este sitio y suele abarcar de nueve a doce meses desde la cirugía hasta un retorno pleno y evaluado al deporte con pivote.

La cronología siguiente refleja un curso posreconstrucción habitualmente descrito; el manejo no quirúrgico sigue una progresión relacionada pero algo distinta, a menudo con un foco más temprano en la estabilidad dinámica de la rodilla.

Cronograma de recuperación

Semana 0–2Fase aguda postlesión o postoperatoria

Manejar la hinchazón y restaurar la extensión completa de rodilla son las prioridades tempranas principales, junto con la carga protegida según indicación.

Semana 2–6Restauración temprana de fuerza

La activación del cuádriceps y el trabajo suave de rango de movimiento continúan a medida que se asienta la hinchazón y se normaliza la mecánica básica de la marcha.

Semana 6–12Fortalecimiento progresivo

El entrenamiento de resistencia se amplía para construir fuerza significativa de cuádriceps e isquiotibiales junto con trabajo de equilibrio y control.

Semana 12–20Progresión de carrera

Un retorno estructurado a la carrera suele comenzar una vez alcanzados los hitos de fuerza y control, aumentando de forma gradual el volumen y la intensidad.

Semana 20–32Entrenamiento de agilidad y pliometría

Se introducen e intensifican de forma progresiva drills de corte, salto y específicos del deporte a medida que la fuerza se acerca a la simetría con la pierna no afectada.

Semana 32–48+Pruebas de retorno al deporte y transición

Las pruebas formales de fuerza, rendimiento en salto y calidad del movimiento orientan la transición final, a menudo gradual, de vuelta a la participación plena en equipo o competitiva.

Criterios de devolución

Simetría de fuerza de cuádriceps e isquiotibiales

Las pruebas de fuerza suelen apuntar al menos a un 90 por ciento de simetría respecto a la pierna no afectada antes de autorizar el retorno al deporte con pivote.

Simetría de rendimiento en pruebas de salto

Las pruebas de salto a una pierna en distancia y control se usan con frecuencia para valorar la simetría funcional y la aptitud para actividad de mayor demanda.

Mecánica sólida de aterrizaje y corte

La calidad del movimiento durante saltos, aterrizajes y cambios de dirección debe demostrar buen control sin asimetría o colapso significativos.

Preparación psicológica

La confianza en la rodilla y el menor miedo a una nueva lesión se incorporan cada vez más como parte de una valoración completa de retorno al deporte.

Como las consecuencias de volver demasiado pronto pueden ser significativas, la mayoría de las guías actuales favorecen cumplir criterios objetivos de fuerza y rendimiento más que adherirse de forma estricta a un calendario fijo.

Cualquiera que se recupere de una lesión del LCA debe seguir el protocolo específico aportado por su cirujano y fisioterapeuta, ya que el tipo de injerto, las lesiones asociadas y los factores individuales pueden cambiar de forma significativa el ritmo recomendado.

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