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🩹Pruebas y evaluación

LCA · El ligamento cruzado anterior estabiliza la rodilla frente a pivotes y fuerzas de deslizamiento anterior; su rotura es una de las lesiones deportivas más estudiadas y de rehabilitación más exigente.

La valoración de una sospecha de lesión del LCA suele comenzar con una historia detallada del mecanismo, ya que un mecanismo de pivote o aterrizaje con un pop audible es muy característico, seguida de la observación de la hinchazón y una exploración ligamentosa cuidadosa.

Como las lesiones asociadas son frecuentes, los clínicos también exploran meniscos y ligamentos colaterales, y la imagen se usa a menudo para confirmar el diagnóstico y mapear la extensión completa de la lesión antes de decidir el manejo.

Pruebas de evaluación

Prueba clínica principal de integridad del LCA

Prueba de Lachman

Con la rodilla ligeramente flexionada, el examinador valora la traslación anterior de la tibia; se considera en general la prueba manual más sensible para la rotura del LCA.

Valorar la integridad del LCA

Prueba del cajón anterior

Con la rodilla flexionada unos 90 grados, el examinador tira de la tibia hacia delante para valorar una traslación anterior excesiva, aunque suele considerarse menos sensible que la prueba de Lachman.

Valorar la inestabilidad rotacional

Prueba del pivot shift

Esta prueba dinámica reproduce la sensación de que la rodilla se desplaza durante un movimiento de pivote y ayuda a valorar la inestabilidad rotacional funcional.

Cribar lesión de menisco asociada

Prueba de McMurray

Combinar rotación con flexión y extensión de la rodilla ayuda a identificar daño concurrente de menisco, frecuente junto con roturas del LCA.

Valorar la preparación funcional

Pruebas de salto y de fuerza a una pierna

Más adelante en la rehabilitación, las pruebas de salto y las comparaciones de fuerza entre extremidades se usan para estimar la aptitud para actividad progresivamente más exigente.

Señales de advertencia

Estos justifican una revisión clínica inmediata en lugar de una progresión del ejercicio sin supervisión.

Rodilla bloqueada o imposibilidad de extensión completa

Una rodilla que no puede extenderse por completo tras la lesión puede indicar un fragmento de menisco desplazado y debe evaluarse con prontitud.

Signos de fractura asociada

Una sensibilidad ósea significativa o deformidad tras una lesión de alta energía plantea sospecha de fractura asociada que requiere imagen.

Inestabilidad grosera de rodilla con mínima fuerza

Una rodilla que se siente groseramente inestable incluso en movimientos cotidianos simples sugiere una lesión ligamentosa más compleja que requiere evaluación especializada.

Signos de circulación comprometida

Una pierna fría, pálida o sin pulso tras una lesión de rodilla de alta energía es una urgencia quirúrgica que requiere atención inmediata.

Una combinación cuidadosa de historia, pruebas específicas de ligamentos e imagen suele permitir un diagnóstico confiable y ayuda a orientar la decisión compartida entre reconstrucción quirúrgica y rehabilitación no quirúrgica estructurada.

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