Ligamento cruzado anterior
Este ligamento central se opone al deslizamiento anterior de la tibia y a la rotación interna excesiva, y se somete a su mayor tensión durante movimientos de pivote y aterrizaje.
LCA · El ligamento cruzado anterior estabiliza la rodilla frente a pivotes y fuerzas de deslizamiento anterior; su rotura es una de las lesiones deportivas más estudiadas y de rehabilitación más exigente.
El ligamento cruzado anterior discurre en diagonal desde la parte posterior del fémur hasta la anterior de la tibia, cruzando el ligamento cruzado posterior en forma de X en el centro de la articulación de la rodilla, lo que da a la pareja su nombre.
Su papel mecánico principal es oponerse a la traslación anterior de la tibia respecto al fémur y ayudar a controlar el movimiento rotacional, ambos críticos durante la deceleración rápida y los cambios de dirección típicos de los deportes con pivote.
Este ligamento central se opone al deslizamiento anterior de la tibia y a la rotación interna excesiva, y se somete a su mayor tensión durante movimientos de pivote y aterrizaje.
Al cruzar el LCA dentro de la articulación, este ligamento se opone al deslizamiento posterior de la tibia y se lesiona con menos frecuencia, a menudo por un impacto directo en la cara anterior de la tibia.
Estas almohadillas cartilaginosas se lesionan con frecuencia junto con el LCA en el mismo evento traumático, ya que fuerzas rotacionales similares afectan ambas estructuras.
Estos grupos musculares circundantes aportan estabilidad dinámica especialmente importante para proteger la rodilla antes y después de una lesión o reconstrucción del LCA.
Estos ligamentos a veces se lesionan junto con el LCA en traumatismos más graves, sobre todo por un golpe directo en la cara externa de la rodilla con el pie fijo.
Tras la reconstrucción quirúrgica, tejido tomado del tendón rotuliano, isquiotibial o del cuádriceps se coloca para replicar el papel mecánico del LCA mientras se remodela y madura gradualmente a lo largo de muchos meses.
Más que un rango de movimiento articular, la función del LCA se describe a menudo en términos de la cantidad de movimiento anterior de la tibia que restringe, lo que los clínicos valoran con pruebas manuales e instrumentadas específicas.
Comprender el papel estabilizador específico del LCA ayuda a explicar por qué la rehabilitación tras la lesión se centra mucho en reconstruir el control dinámico aportado por los músculos circundantes, sobre todo cuando el propio ligamento no puede cicatrizar de forma fiable por sí solo.
La cadera es una articulación esférica profunda y estable que soporta varias veces el peso corporal al caminar y correr; es un sitio frecuente de dolor por sobrecarga y de cambios degenerativos.
Frecuencia del dolor 55La rodilla es la articulación más grande del cuerpo y una de las más lesionadas; depende de ligamentos y músculos circundantes más que de la forma ósea para su estabilidad.
Frecuencia del dolor 65El tobillo y el pie absorben y redirigen toda la fuerza del peso corporal en cada paso, lo que hace de los esguinces y las lesiones por sobreuso algunas de las más frecuentes en el deporte y la vida diaria.
Frecuencia del dolor 70