La comida de la tripulación seguía caliente en la mesa.
El testimonio de abordaje no describe una cena humeante y escenificada. Ese detalle es folclore posterior.
Lo que sigue abierto en el abandono de 1872, y qué mitos de Marie Celeste contradice ya el registro de salvamento.
Sin resolver no es licencia para inventar piratas ni un desayuno caliente.
La secuela es historiografía y la corrección de un cuento.
La comida de la tripulación seguía caliente en la mesa.
El testimonio de abordaje no describe una cena humeante y escenificada. Ese detalle es folclore posterior.
El nombre del buque era Marie Celeste.
El nombre registrado era Mary Celeste. Marie viene de la ficción de Conan Doyle de 1884.
Los hombres del Dei Gratia fueron hallados culpables de asesinato.
Solly-Flood los sospechó. El tribunal pagó salvamento y no los condenó por dañar a la compañía de Briggs.
El naufragio de Haití de 1885 explica 1872.
Un capitán posterior y un arrecife posterior son un episodio de seguros aparte. No sitúan el bote de 1872.
Los cables de Gibraltar y las columnas de navegación de Madrid y Barcelona dieron la primera voz fáctica. Las revistas ilustradas y, más tarde, las traducciones de Doyle dieron la voz que más lectores aún oyen.
Las gacetas de La Habana, Buenos Aires y Valparaíso conservaron a Briggs, el alcohol y un casco de bandera estadounidense. Están menos apegadas a Marie que el español de concursos.
La televisión de España y de América Latina sigue reconstruyendo un buque fantasma. La corrección útil son las notas de Deveau y el premio de 1873.
El Mary Celeste sigue siendo un abandono sin resolver cuya vida posterior en español es mayor, y más ficticia, que su expediente de salvamento.
Enciclopedia de registro público. No es asesoría legal ni un manual. Las guerras van en otro atlas.