El archivo de 11,5 millones de ficheros
Archivo
Correos, contratos y registros de Mossack Fonseca, unos 2,6 TB, son el almacén primario. El ICIJ no volcó cada mensaje en bruto a la web abierta.
11,5 millones de archivos de Mossack Fonseca, la base publicada del ICIJ, sacudidas judiciales nacionales y una fuente sin nombre.
El archivo es la pieza. El periodismo autenticó historias contra él; los tribunales usaron o ignoraron después esas pistas.
Lo que sigue delgado es un recuento global único de dólares ilegales: los archivos no son un libro mayor de un solo fraude.
Archivo
Correos, contratos y registros de Mossack Fonseca, unos 2,6 TB, son el almacén primario. El ICIJ no volcó cada mensaje en bruto a la web abierta.
Documento
Una búsqueda pública estructurada de sociedades, oficiales e intermediarios. Es una herramienta de investigación, no una lista de culpables.
Declaración
El texto posterior de la fuente enuncia un motivo político. No identifica a la persona y no es un hallazgo judicial.
Tribunal
Una renuncia tras un careo televisado y una inhabilitación de la Corte Suprema de 2017 son las piezas político-jurídicas más duras.
Libro mayor
Algunos países publicaron impuesto extra recaudado tras la filtración. Las cifras varían por año y agencia y deben fecharse, no globalizarse en un solo número.
Prensa
El premio registra la canonización del proyecto. Es prueba cultural, no un veredicto sobre clientes.
Las redacciones socias y las indagaciones oficiales posteriores trataron el archivo como auténtico.
John Doe sigue sin nombre en público.
Aparecer en los archivos no es una condena. Muchas estructuras eran legales.
Renuncias, una inhabilitación y una oleada de auditorías están documentadas.
La prueba es una montaña de papel societario y un valle de tribunales desiguales.
Enciclopedia de registro público. No es asesoría legal ni un manual. Las guerras van en otro atlas.