De los tubos de vacío a los contactos puntuales y al silicio planar
La década posterior a la demostración de Bardeen y Brattain se dedicó a hacer los transistores fiables y fabricables, no solo posibles. Los primeros dispositivos de contacto puntual eran frágiles e inconsistentes; el transistor de unión de Shockley y luego la versión de silicio de Gordon Teal en Texas Instruments hicieron la tecnología lo bastante robusta para productos reales, empezando por audífonos y radios de bolsillo. Al final de la década, Jack Kilby y Robert Noyce habían mostrado cada uno que un circuito entero, no solo un transistor, podía existir en una sola pieza de semiconductor: la idea que hizo posible todo lo que vino después.