Morris Chang
Fundó TSMC en Hsinchu en 1987 tras 25 años en Texas Instruments, inventando el modelo de «fundición pura»: una fab que fabrica chips diseñados por otras empresas y no compite con ninguna de ellas. Esa sola idea estructural sostiene hoy la mayor parte de la industria mundial de diseño de chips.
En 1985, tras ser pasado por alto para el puesto máximo en Texas Instruments pese a dirigir su grupo de semiconductores, Chang aceptó una invitación del gobierno de Taiwán para liderar el Industrial Technology Research Institute. Dos años después fundó TSMC con financiación del gobierno taiwanés y un acuerdo de licencia tecnológica con la firma electrónica neerlandesa Philips, que tomó una participación accionaria: una fundición construida casi por completo con capital y saber hacer prestados de otros sitios.
“Renunciar a poseer toda la pila puede permitir a una empresa superar a rivales que insisten en controlar cada capa ellos mismos.”