La pesquisa probó un asesinato de la Guerra Fría.
No lo hizo. Cleland registró una causa incierta y un hombre desconocido. Ningún servicio extranjero aparece como hallazgo.
Lo que sigue abierto tras la pretensión de Carl Webb de 2022, y qué mitos de Tamám Shud limita ya la pesquisa de 1949.
El estado mixto no es licencia para conservar una novela de espías como el expediente oficial.
La secuela es un nombre en revisión y una causa médica que 1949 no pudo sostener.
La pesquisa probó un asesinato de la Guerra Fría.
No lo hizo. Cleland registró una causa incierta y un hombre desconocido. Ningún servicio extranjero aparece como hallazgo.
El código del Rubaiyat se ha leído de forma oficial.
Existen desciframientos de aficionados. Ninguna agencia publicó un texto que un tribunal aceptara.
Jessica Thomson fue condenada por un delito en el caso.
Fue entrevistada y no acusada. Jestyn es un nombre de testigo en el expediente, no una acusada.
El resultado de ADN de 2022 cerró todo el caso.
Ofreció un nombre. La causa de muerte, el libro y el número de Jestyn siguen abiertos. El estado es mixto.
El País y más tarde Clarín crearon la voz local prestada —un suburbio de playa, un forense, una frase persa—. Ese dialecto aún posee el caso en español.
Las horas de la BBC, Smithsonian y pódcast posteriores exportaron una lectura de Guerra Fría. Son fuentes sobre la memoria de ultramar, no sobre el expediente de 1949.
Los diarios de España, México y Argentina abrieron con Carl Webb. El seguimiento responsable aún tiene que decir que el mecanismo de la muerte no estaba en el comunicado de prensa.
El hombre de Somerton sigue siendo un expediente mixto: un nombre de 2022 que el español ya usa, y una muerte de 1948 que ningún tribunal ha explicado.
Enciclopedia de registro público. No es asesoría legal ni un manual. Las guerras van en otro atlas.