Cómo se desarrolló
Rossi había ganado tres títulos consecutivos de la clase reina con Honda de 2001 a 2003, y después cambió en 2003 a una Yamaha M1 que no había ganado ni una sola carrera ese año. El propio fichaje se hizo para demostrar que el piloto, no la máquina, produce el resultado, y la prueba llegó de inmediato, en la ronda de apertura de la temporada en Welkom. Rossi logró la pole, y en la carrera luchó con Max Biaggi de Honda hasta la última vuelta. Ambos se intercambiaron posiciones curva tras curva, y Rossi cruzó la meta 0,210 segundos por delante. En la vuelta de deceleración detuvo la moto, se sentó junto a la pista y se quedó allí un buen rato. La victoria hizo de Rossi el primer piloto en ganar carreras consecutivas de la clase reina con maquinaria de dos fabricantes distintos. Siguió ganando nueve carreras esa temporada para Yamaha y se llevó el campeonato, y defendió el título también en 2005.
Por qué aún importa
Esta carrera sigue siendo el caso de referencia en el debate sobre la importancia relativa del piloto y la máquina en el MotoGP moderno. El simbolismo de ganar a la primera tras un fichaje fue tan fuerte que cada gran movimiento desde entonces se ha medido contra él, incluido el mismo rasero aplicado cuando Marc Márquez dejó Honda en 2024.