Cómo se desarrolló
Silverstone en aquella época combinaba rectas de alta velocidad con curvas suaves, un trazado donde el rebufo era decisivo, y esa combinación produjo el duelo más famoso de la historia de 500cc. El estadounidense Kenny Roberts con la Yamaha YZR500 y el británico Barry Sheene con la Suzuki RG500 se intercambiaron el liderazgo una y otra vez durante toda la carrera. Ambos se disputaron la cabeza varias veces hasta la última vuelta, y Roberts cruzó la meta solo 0,03 segundos por delante. Sheene, corriendo ante su público local, admitió después que había rodado la mejor carrera que tenía ese día pero no pudo darle la vuelta al resultado. Roberts aseguró su segundo título mundial esa temporada. Fuera de la pista ese mismo año, Roberts también removió el tablero, amenazando públicamente con lanzar una World Series independiente por los estándares de seguridad de los circuitos y los pagos a los pilotos, forzando a la FIM a negociar.
Por qué aún importa
Esta carrera se recuerda como el momento en que la clase de 500cc se convirtió en un deporte de masas en Gran Bretaña y Estados Unidos, y la rivalidad de las dos superestrellas demostró por primera vez el valor comercial del Grand Prix. Al mismo tiempo, el poder de negociación que Roberts obtuvo acabó cambiando de forma sustancial los estándares de seguridad de los pilotos, las estructuras de premios y los procedimientos de homologación de circuitos.