Ivano Balic
Talant Dujshebaev
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Empate total en las categorías medidas. Nuestro ranking histórico sitúa a Ivano Balic en el nº 6 y a Talant Dujshebaev en el nº 10.
El caso de Ivano Balic
Durante aproximadamente cinco años a mediados de los 2000, el jugador más inventivo que se había visto. Balic era un central que construía su juego sobre el engaño más que sobre la potencia —un amago hacia atrás que congelaba toda una línea defensiva, un pase sin mirar a un pivote que no debería haber podido ver—, y fue nombrado Jugador del Año de la IHF en 2003 y 2006. Fue el mejor jugador del Mundial de 2003, que Croacia ganó en casa en Zagreb, y del torneo olímpico de Atenas 2004, que Croacia también ganó. Con él como eje, Croacia añadió la plata mundial en 2005 y 2009 y la plata europea en 2008 y 2010, una racha de casi-triunfos que definiría a un jugador de menor categoría. En una encuesta en línea de la IHF en 2010 fue votado el mejor jugador de balonmano de la historia, un veredicto que dice tanto de cómo jugaba como de lo que ganó. Los entrenadores todavía muestran sus vídeos para enseñar el valor de la pausa.
El caso de Talant Dujshebaev
Nacido en Frunze, en la Kirguistán soviética, Dujshebaev ganó el oro olímpico con el Equipo Unificado en 1992, adquirió la nacionalidad española, y luego ganó el bronce olímpico con España en 1996 y 2000, una carrera que trazó el redibujado político del deporte. Fue nombrado Jugador del Año de la IHF dos veces, en 1994 y 1996, como central de una potencia física inusual, capaz de lanzar desde nueve metros y defender el centro de una 6-0 durante un partido completo, una combinación que apenas existe hoy. Pasó sus mejores años de club en España con el Teka Santander y el Ciudad Real, en la época en que la liga española era la más fuerte del mundo. Su segunda carrera lo hizo aún más influyente: como entrenador llevó al Kielce al título de la Champions League en 2016, y sus dos hijos, Alex y Daniel, se convirtieron en internacionales españoles. Pocas personas han marcado a tres naciones del balonmano.