Anja Andersen
Talant Dujshebaev
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Talant Dujshebaev domina 2 de 4 categorías. Nuestro ranking histórico sitúa a Anja Andersen en el nº 8 y a Talant Dujshebaev en el nº 10.
El caso de Anja Andersen
La gran alteradora del balonmano. Andersen jugaba de central para Dinamarca con una combinación de genio técnico y provocación abierta —hablaba, gesticulaba, intentaba lanzamientos que nadie más consideraría—, y fue el motor del equipo que cambió el juego femenino. Dinamarca ganó la Eurocopa en 1994 y 1996, el oro olímpico en Atlanta en 1996 y el título mundial en 1997, año en que Andersen fue nombrada Jugadora del Año de la IHF. Después se detuvo: una afección cardiaca forzó su retirada en 1998 a los 29 años, en la cúspide de su rendimiento. Pasó directamente a entrenar y fue igual de exitosa y de explosiva, construyendo un Slagelse que fue potencia europea y ganó Champions League sucesivas en 2004 y 2005, acumulando también sus propias sanciones por el camino. Las mujeres de Dinamarca encadenaron tres oros olímpicos consecutivos de 1996 a 2004; Andersen lo empezó.
El caso de Talant Dujshebaev
Nacido en Frunze, en la Kirguistán soviética, Dujshebaev ganó el oro olímpico con el Equipo Unificado en 1992, adquirió la nacionalidad española, y luego ganó el bronce olímpico con España en 1996 y 2000, una carrera que trazó el redibujado político del deporte. Fue nombrado Jugador del Año de la IHF dos veces, en 1994 y 1996, como central de una potencia física inusual, capaz de lanzar desde nueve metros y defender el centro de una 6-0 durante un partido completo, una combinación que apenas existe hoy. Pasó sus mejores años de club en España con el Teka Santander y el Ciudad Real, en la época en que la liga española era la más fuerte del mundo. Su segunda carrera lo hizo aún más influyente: como entrenador llevó al Kielce al título de la Champions League en 2016, y sus dos hijos, Alex y Daniel, se convirtieron en internacionales españoles. Pocas personas han marcado a tres naciones del balonmano.