George Devol
Inventor de Unimate, el primer robot industrial programable, patentado en 1954 e instalado en General Motors en 1961: el único dispositivo que convirtió la robótica de ciencia ficción en herramienta de fabricación, aunque siguió siendo mucho menos famoso que su socio de negocios.
En 1956, el ingeniero Joseph Engelberger entabló conversación con Devol en una fiesta de cóctel tras enterarse de su solicitud de patente de 1954 para un brazo mecánico reprogramable; ambos eran fans de las historias de robots de Isaac Asimov, y la conversación llevó directamente a fundar Unimation, la compañía que construyó y vendió el primer Unimate cinco años después.
“Una patente es solo papel hasta que alguien con gusto por la idea de ciencia ficción decide venderla.”