La cultura de la piscina se divide en tres formas: la lección escolar, el carril de los maestros del amanecer y la transmisión olímpica. Comparten agua y casi ningún vocabulario.
Las tradiciones de las casas de baños (Budapest, piscinas adyacentes a los sento de Tokio, lidos británicos) se encuentran junto a la natación de las escuelas secundarias de Estados Unidos, un complejo de medios deportivos en sí mismo.
Comunidades
- Maestros de natación — Clubes de adultos dependientes de federaciones nacionales; entrenamientos y encuentros ocasionales, no un joven feroz.
- Natación en secundaria y NCAA (EE. UU.) — Un canal distinto con competencias duales, recortes y becas deportivas que no existe en la mayoría de los países.
- Lido y sociedades de piscinas al aire libre. — Los lidos del Reino Unido y los baños oceánicos australianos mantienen un público de natación social y estacional que no es un club.
- Redes de instructores para aprender a nadar — Las comunidades de instructores de STA, Cruz Roja y Swim Australia son el trabajo detrás de la lección municipal.
Rituales
- club del amanecer — El carril de 5:30 a 7:00 es una subcultura mundial con sus propias reglas de café y silencio.
- Tapa y saque inicial — Muchos salones del este de Asia exigen un gorro y una ducha antes de entrar: la higiene es un ritual.
- Conoce el caos del calentamiento — Los últimos 20 minutos de un calentamiento para un campeonato son una forma cultural conocida: abarrotados, ruidosos, codificados.
Figuras
- Johnny Weissmuller (Estados Unidos) — El velocista olímpico se convirtió en Tarzán, la primera celebridad mundial de la natación en la era del cine sonoro.
- Dawn Fraser (Australia) — Tres títulos olímpicos de 100 m estilo libre (1956-1964); un símbolo público del deporte de piscina australiano.
- Mark Spitz (Estados Unidos) — Siete medallas de oro en Múnich 1972, el modelo retransmitido con el que se midieron los nadadores posteriores.
- Katie Ledecky (Estados Unidos) — Poseedor del récord de distancia en estilo libre cuya carrera se centró nuevamente en la natación de distancia femenina en las décadas de 2010 y 2020.
Retratos
- El nadador (1968) — La película de Frank Perry utiliza las piscinas de los suburbios de Connecticut como un mapa social, no como una lección deportiva.
- Olimpiada de Tokio (1965) — El documental de Kon Ichikawa trata la piscina como cine: agua, tensión y los Juegos de 1964.
- Orgullo (2014, Reino Unido) — No es una película sobre natación, pero la memoria cultural posterior de los lidos y el ocio municipal se encuentra en la misma historia de los baños públicos británicos.
- Trajes de baño y retransmisiones olímpicas — Todos los Juegos desde México 1968 han vendido la natación en piscina como televisión nacional, independientemente de la calidad de las lecciones locales.
La cultura de la piscina es un club de madrugada, un certificado escolar y un deporte televisivo que comparten piscina y poco más.