Johan Cruyff
Alfredo Di Stéfano
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Empate total en las categorías medidas. Nuestro ranking histórico sitúa a Johan Cruyff en el nº 5 y a Alfredo Di Stéfano en el nº 8.
El caso de Johan Cruyff
El futbolista más influyente que ha existido, y un jugador de top cinco incluso sin contar la influencia. Cruyff ganó tres Balones de Oro (1971, 1973, 1974) y llevó al Ajax a tres Copas de Europa consecutivas entre 1971 y 1973 como director sobre el campo del Fútbol Total, para luego trasladar la idea al Barcelona —poniendo fin a su sequía de liga de 14 años en 1974— y al Mundial de 1974, donde su actuación de Balón de Oro y el giro Cruyff ante Suecia sobrevivieron a la derrota en la final ante Alemania Occidental. Marcó más de 290 goles en liga y 33 en 48 partidos con Países Bajos, pero los goles minimizan a un jugador cuyo genio era espacial: dirigía las posiciones de sus diez compañeros mientras jugaba. Su segundo acto zanjó el debate sobre la influencia: como entrenador del Barcelona ganó cuatro títulos seguidos y la primera Copa de Europa del club (1992), construyó el Dream Team, impulsó La Masia y creó el linaje que llega hasta Guardiola y el juego posicional moderno. La mayoría de los grandes jugadores dominan el juego; Cruyff lo rediseñó.
El caso de Alfredo Di Stéfano
El motor de la mayor dinastía de la historia de los clubes. El Real Madrid ganó las cinco primeras Copas de Europa, de 1956 a 1960, y Di Stéfano marcó en las cinco finales —siete goles en total, incluido un hat-trick en la demolición 7-3 al Eintracht Frankfurt en Hampden Park, que muchos críticos veteranos aún llaman la mejor actuación de club jamás vista—. Fue el futbolista total antes de que existiera el término: nominalmente delantero centro, defendía, armaba el juego desde atrás, marcaba el ritmo y remataba, anticipando a Cruyff quince años antes. Sus totales con el Madrid —308 goles en 396 partidos, ocho títulos de liga— vinieron acompañados de dos Balones de Oro (1957, 1959), y en 1989 France Football le otorgó su único Super Balón de Oro como el ganador sobresaliente de las tres primeras décadas del premio. La laguna en su historial es circunstancial: atrapado entre las federaciones argentina, colombiana y española en medio de disputas de traspasos, nunca jugó un partido de Mundial. Juzgado por lo que controló —cada competición de clubes de su era—, no se rinde ante nadie.