Franz Beckenbauer
Alfredo Di Stéfano
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Alfredo Di Stéfano domina 1 de 2 categorías. Nuestro ranking histórico sitúa a Franz Beckenbauer en el nº 6 y a Alfredo Di Stéfano en el nº 8.
El caso de Franz Beckenbauer
El mejor defensor de la historia, situado aquí porque inventó la posición que dominó. Beckenbauer tomó el rol de líbero —hasta entonces un puesto puramente destructivo— y lo convirtió en el líbero ofensivo, saliendo de la defensa para actuar como un mediocampista más, un concepto que resuena en todo central moderno con salida de balón y en todo lateral que se invierte al mediocampo. Los honores son abrumadores: campeón de Europa con Alemania Occidental en 1972 (un equipo a menudo considerado el mejor combinado europeo de su era), capitán campeón del Mundial en 1974, tres Copas de Europa consecutivas con el Bayern de Múnich entre 1974 y 1976, y el único defensor con dos Balones de Oro (1972, 1976). Después dirigió a Alemania Occidental al título mundial de 1990, uniéndose a Mário Zagallo (y más tarde a Didier Deschamps) en el reducido club de hombres que lo ganaron como jugador y como técnico. En más de 103 internacionalidades combinó elegancia con una gestión del juego despiadada; su duelo con Cruyff en la final de 1974 —pragmatismo contra poesía, 2-1— sigue siendo el gran debate filosófico del deporte en noventa minutos.
El caso de Alfredo Di Stéfano
El motor de la mayor dinastía de la historia de los clubes. El Real Madrid ganó las cinco primeras Copas de Europa, de 1956 a 1960, y Di Stéfano marcó en las cinco finales —siete goles en total, incluido un hat-trick en la demolición 7-3 al Eintracht Frankfurt en Hampden Park, que muchos críticos veteranos aún llaman la mejor actuación de club jamás vista—. Fue el futbolista total antes de que existiera el término: nominalmente delantero centro, defendía, armaba el juego desde atrás, marcaba el ritmo y remataba, anticipando a Cruyff quince años antes. Sus totales con el Madrid —308 goles en 396 partidos, ocho títulos de liga— vinieron acompañados de dos Balones de Oro (1957, 1959), y en 1989 France Football le otorgó su único Super Balón de Oro como el ganador sobresaliente de las tres primeras décadas del premio. La laguna en su historial es circunstancial: atrapado entre las federaciones argentina, colombiana y española en medio de disputas de traspasos, nunca jugó un partido de Mundial. Juzgado por lo que controló —cada competición de clubes de su era—, no se rinde ante nadie.