Las tradiciones religiosas y legales definieron durante mucho tiempo la bondad como encaje en un calendario de santos, una generación de clan o una gramática.
El marketing moderno añadió puesto, unicidad y «energía de CEO». Esas son pruebas nuevas apiladas sobre las viejas.
Cronologia
- Economías de nombres de santos
La práctica bautismal cristiana ató los nombres «buenos» a calendarios y padrinos en gran parte de Europa.
- Poemas de generación chinos
Los linajes de élite usaron caracteres de generación compartidos: un diseño para conjuntos de hermanos, no un algoritmo de suerte.
- Orden Meiji de apellidos
Japón exigió apellidos a los plebeyos; «bueno» pasó a incluir un apellido registrable más un nombre de pila.
- Campañas de americanización en EE. UU.
Escuelas y empleos trataron los nombres anglicizados como «mejores»: un relato de poder, no estético.
- Auge de la ortografía creativa
La moda anglófona ensanchó el espacio ortográfico; «bueno» empezó a incluir la distintividad.
- Estatuto del comité islandés
La Islandia moderna reiteró que un buen nombre de pila debe encajar en la gramática y en la lista aceptada.
- A Matter of Taste
Lieberson dio a los investigadores un lenguaje no moral para explicar por qué algunos nombres parecen frescos y luego rancios.
- Colisión de identificadores
Un nombre «bueno» tuvo cada vez más que sobrevivir a la unicidad de usuario en plataformas globales.
Eras
- Litúrgica — Encaje de calendario — Un nombre era bueno si situaba al niño en un año religioso y en una red de padrinos.
- Genealógica — Encaje de generación — Los sistemas chino y coreano juzgaban los nombres por el diseño del conjunto de hermanos y la legibilidad del parentesco.
- Burocrática — Encaje de formulario — Pasaportes, koseki, DNI y Registro Civil hicieron de las listas de caracteres y del orden parte de la calidad.
- Mercado — Encaje de marca — La marca personal y los blogs de nombres de bebé vendieron la unicidad como virtud principal.
Cambios
- Del santo a la estadística 19th–21st c. — El discurso de la bondad pasó de la hagiografía a las tablas de puesto de SSA/ONS/INE: sigue sin ser destino.
- Del veto familiar a la pareja de padres 20th c. — Muchas sociedades desplazaron al eligente de los mayores a los padres, y cambió qué optimiza lo «bueno».
- De una escritura a dos vidas 2000s– — El nombre legal y el de cada día pueden divergir; la calidad tiene ahora dos audiencias.
La prueba más antigua sigue siendo la más dura: ¿puede esta comunidad decir el nombre, y se reconocerá en él quien lo lleva?