Un nombre de marca es un nombre de pila comercial con un abogado enganchado. Debe poder decirse, poseerse y vivir en un envase en más de una lengua.
La dificultad práctica es alta porque las buenas palabras están cogidas, las sugerentes son débiles como marca y las inventadas fallan en algunas bocas. En mercados hispanos, un nombre que suena a persona (dos palabras tipo dos apellidos) puede sentirse como gente, no como producto.
Esta página es oficio y cotejo. No es moda de nombres de bebé — ni SSA ni INE son el archivo — y no te dirá que un recuento de trazos de suerte hará triunfar un producto.
Perfil
Siete capitulos
Historia
De los letreros de tienda a las tablas globales de cotejo.
Leer →
Ciencia
Lingüística y doctrina jurídica que de verdad acotan los nombres de marca.
Leer →
Oficio
Una secuencia que pone el cotejo primero para nombrar una marca.
Leer →
Cultura
La mitología del «nombre perfecto» que hizo una empresa.
Leer →
Tendencias
Las cadenas vacías escasean; las palabras inventadas y los apaños compuestos llenan el hueco.
Leer →
Voces
Namers, letrados de marcas y el lingüista ocasional.
Leer →
El mundo
Nombres de marca que se encuentran con escrituras, comités y minas de insultos.
Leer →