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Leonardo da Vinci
El argumento renacentista de que la pintura es una ciencia de la observación hecho carne: Leonardo llevó anatomía, óptica y geología al estudio, perfeccionó el modelado en sfumato y dejó menos de veinte pinturas terminadas —entre ellas la más famosa de la Tierra— junto a miles de páginas de cuaderno sobre cómo funciona el ver.
Según Vasari, el joven Leonardo, aprendiz en el taller florentino de Andrea del Verrocchio, pintó uno de los ángeles del Bautismo de Cristo de su maestro —hoy en los Uffizi— con tal belleza que Verrocchio resolvió no tocar nunca más el color, avergonzado de que un muchacho lo hubiera superado. La historia está probablemente adornada, pero la pintura sobrevive, y el suave modelado del ángel sí se aparta de las figuras más duras que lo rodean.
“Estudia las causas subyacentes —luz, anatomía, estructura— y la superficie se cuida sola.”