Cómo se desarrolló
La primera rotación fue salto. Simone Biles debía ejecutar un Amanar con dos giros y medio, pero perdió la orientación en el aire, completó solo un giro y medio y aterrizó mal con una puntuación de 13,766. Fue acompañada fuera de la pista por el cuerpo técnico y médico y regresó con chándal. Estados Unidos sostuvo los tres aparatos restantes con Jordan Chiles, Grace McCallum y Sunisa Lee. El Comité Olímpico Ruso ganó con 169,528, Estados Unidos se llevó la plata con 166,096 y Gran Bretaña el bronce, su primera medalla olímpica por equipos desde 1928. En la rueda de prensa, Biles explicó que las gimnastas llaman «twisties» al estado de perder la noción de la propia posición en el aire. Se retiró del concurso completo y de la mayoría de finales por aparatos, pero regresó a la final de barra de equilibrio el 3 de agosto con un ejercicio sin giros para ganar el bronce, y volvió tres años después en París a sumar tres oros más.
Por qué aún importa
El momento en que la salud mental y la seguridad neurológica se reconocieron como motivos legítimos para una decisión competitiva. Una vez aceptado que los twisties no son cuestión de nervios sino una condición directamente ligada a lesiones de cabeza y columna, las federaciones nacionales empezaron a desplegar personal de psicología deportiva a tiempo completo y a tratar la reducción de dificultad durante la recuperación como un procedimiento normal. Las repercusiones de este acontecimiento se extendieron más allá de la gimnasia a debates sobre el bienestar atlético en todos los deportes.