Cómo se desarrolló
El joven Keith Deller, de 23 años, entró en el torneo como clasificado fuera del top 30 mundial. En el camino a la final derrotó a los excampeones Jocky Wilson y John Lowe, y en la final le esperaba Eric Bristow, ya bicampeón del mundo y favorito abrumador. El partido llegó al límite, empatados 5-5 en el set decisivo. En el leg final, Bristow, con 121 restantes, eligió dejar 50 en lugar de intentar el cierre por el bullseye con el último dardo, juzgando baja la probabilidad de que Deller cerrara 138 con tres. Deller clavó triple 20, triple 18 y cerró en doble 12 el checkout de 138. El cheque de campeón superaba cualquier suma que hubiera ganado antes, y el apodo «Milky Bar Kid», por su parecido con el niño de un anuncio de leche, le acompañó el resto de la carrera.
Por qué aún importa
Es la sorpresa más famosa del dardos y el instante que mejor comprimió qué es este deporte en una sola escena: nada de lo que hace el rival se puede tocar, y al final solo quedan tus tres dardos. Esa verdad la demostró un solo checkout de 138. La decisión de Bristow sigue citándose hoy como contraejemplo al explicar la estrategia de cierre, y el finish de Deller es de las imágenes más reemitidas del deporte.