Godfrey Kneller · Public domain
Isaac Newton
Formuló las leyes del movimiento y la gravitación universal en sus Principia Mathematica de 1687, unificando la mecánica terrestre y celeste bajo un solo marco matemático y fijando la plantilla —leyes precisas, predicciones comprobables— que todo físico desde entonces ha seguido.
En 1665, aislado en Woolsthorpe durante un brote de peste, Newton empujó un bodkin, una aguja roma, entre su globo ocular y el hueso de su órbita para presionar la parte posterior de su propio ojo, y registró luego en su cuaderno los anillos de color que producía la presión. El cuaderno se conserva en la Cambridge University Library: un ejemplo inquietante pero característico de su disposición a experimentar consigo mismo para entender la luz y la visión.
“La comprensión real a veces exige poner a prueba una idea de forma directa, por incómodo o extraño que el método parezca a los demás.”