Hashim Khan
Jonah Barrington
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Hashim Khan domina 3 de 4 categorías. Nuestro ranking histórico sitúa a Hashim Khan en el nº 6 y a Jonah Barrington en el nº 9.
El caso de Hashim Khan
El fundador. Un profesional de pista de Nawakille, cerca de Peshawar, que aprendió el juego recogiendo pelotas en pistas del ejército británico, Hashim Khan voló a Inglaterra en 1951, con unos 35 años —su año de nacimiento está en disputa entre 1914 y 1916— y ganó el British Open en su primer intento. Sumó siete títulos del British Open en ocho años, el último en 1958, cuando tenía cuarenta y tantos, y siguió ganando eventos profesionales norteamericanos hasta pasados los cincuenta tras mudarse a Detroit. El World Open no existía en su época, así que su recuento de grandes le hace poca justicia. Su verdadero legado es dinástico: su hermano Azam Khan ganó cuatro British Opens, su primo Roshan Khan ganó en 1957, su sobrino Mohibullah le siguió, y el hijo de Roshan, Jahangir, se convirtió en el mejor jugador de todos los tiempos. El squash paquistaní ocupó la cima del deporte durante cuatro décadas y cada hilo de ello se remonta a él.
El caso de Jonah Barrington
El jugador con menos talento natural de esta lista y uno de los más influyentes. Barrington llegó al squash serio ya en la veintena, tras ser expulsado de la universidad, y concluyó que no podía superar a los paquistaníes a golpes, así que se entrenaría más que todo el deporte. El régimen que construyó —carrera por carretera, pesas, sprints en pista, entrenamiento en solitario brutal— no tenía precedentes en ningún deporte de raqueta y prácticamente inventó el acondicionamiento moderno del squash. Ganó seis British Opens entre 1967 y 1973, en una época en la que ese título era el campeonato mundial, y representó tanto a Irlanda como a Gran Bretaña. Su impacto fuera de la pista fue aún mayor: elocuente, evangelizador y hecho para la televisión, convirtió al squash en un boom de participación masiva en Gran Bretaña a lo largo de los años 70, cuando se construyeron cientos de pistas nuevas para satisfacer la demanda. Todo jugador que hoy trata la condición física como el arma competitiva primaria, de Jansher Khan a Paul Coll, trabaja dentro de la plantilla que él fijó.