Squash en 1
Tras el saque, el que golpea debe hacerlo antes de que la pelota bote dos veces y enviarla a la pared frontal por encima del tin y por debajo de la línea de fuera. La pelota puede tocar cualquier número de paredes laterales o trasera primero —el boast, el golpe a tres paredes y el nick de esquina explotan esto— y también puede tocar paredes después de la frontal. No puede tocar el suelo antes de llegar a la pared frontal, ni al propio jugador o su ropa. Volear es legal en cualquier momento salvo en la devolución del saque antes de que la pelota haya alcanzado la pared frontal. En 1, Squash queda con «El saque» y 1. Sin ranking ni reserva. Los juegos se disputan a 11 puntos bajo el sistema punto por tanto, en el que cualquier jugador puntúa en cualquier intercambio, sin importar quién sacó. En 10-10 el juego continúa hasta que alguien se ponga dos puntos por delante. Los partidos son al mejor de cinco juegos. El circuito profesional masculino adoptó el PAR a 11 en 2004 y la WSF lo extendió a todos los niveles desde la temporada 2008-09, sustituyendo el antiguo sistema inglés en el que solo el sacador podía puntuar y los juegos llegaban a nueve. El cambio acortó los partidos, afiló el valor del saque y empujó a los jugadores hacia el ataque más temprano.
8 cada uno: Jansher Khan (1987-1996) y Nicol David (2005-2014) El squash se juega dentro de una caja sellada de 9,75 por 6,4 metros, y ese encierro es la clave del deporte. Como ambos jugadores comparten el mismo espacio y golpean hacia la misma pared frontal, no hay red que los separe ni lado de la pista que defender: solo una negociación permanente sobre territorio, ángulos y el derecho a golpear. La pelota, una esfera hueca de goma de unos 40 milímetros, apenas bota cuando está fría y muere en los rincones traseros incluso caliente. Todo lo que el deporte exige a un jugador se deriva de esos dos hechos: controlar el centro y hacer que el rival recorra más terreno que uno mismo.
Ningún deporte de raqueta castiga más brutalmente los déficits de condición física. Un solo juego de élite puede durar doce minutos de movimiento casi continuo, con estocadas, cambios de dirección y recuperaciones que se repiten cada dos o tres segundos, sin reloj de saque ni paseo entre puntos donde esconderse. Forbes clasificó al squash como el deporte más saludable del mundo en su encuesta de 2003, ponderando la carga cardiorrespiratoria, la resistencia muscular y el gasto calórico, y el circuito profesional lo confirma: los partidos a cinco juegos superan habitualmente los 90 minutos, y el partido competitivo más largo registrado, Jahangir Khan contra Gamal Awad en 1983, duró dos horas y 46 minutos, con un intercambio de cinco minutos y medio.
Su geografía es genuinamente global y rara vez donde los de fuera esperan. Inventado por escolares en Harrow en la década de 1830 y codificado por los ingleses, el deporte fue tomado en los años 50 por una familia de profesionales de pista de Peshawar, dominado durante cuatro décadas por Pakistán, disputado a lo largo de todo ese tiempo por Australia y Nueva Zelanda, gobernado en el circuito femenino por una malasia que pasó 112 meses seguidos como número uno del mundo, y controlado en la era moderna por Egipto, cuyas academias abastecen hoy a la mayoría del top diez mundial. Tras cinco candidaturas olímpicas fallidas, el squash entra por fin en los Juegos en Los Ángeles 2028.
El vídeo está en el teléfono. La regla está en las dos primeras líneas. En 1, Squash queda con «El saque» y 1. Sin ranking ni reserva. 11
Cifras que se quedan
- Año de referencia
- 1
- Cifra del partido
- 1
- Deporte
- Squash
- Línea de la regla
- El saque