Sergey Bubka
Kenenisa Bekele
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Empate total en las categorías medidas. Nuestro ranking histórico sitúa a Sergey Bubka en el nº 6 y a Kenenisa Bekele en el nº 10.
El caso de Sergey Bubka
Bubka fue dueño de la pértiga con tal plenitud que convirtió el libro de récords en un negocio. Rompió el récord mundial 35 veces —17 al aire libre y 18 en pista cubierta—, subiéndolo célebremente centímetro a centímetro para cobrar primas por presentarse, y se convirtió en el primer humano en superar tanto los 6,00 m (en 1985) como los 6,10 m. Su récord al aire libre de 6,14 m, fijado en 1994, se mantuvo durante 26 años, hasta que Armand Duplantis lo superó en 2020. Ganó seis títulos mundiales consecutivos entre 1983 y 1997, una racha de dominio global sin parangón. La paradoja es su único oro olímpico, en Seúl 1988: un clima anómalo, una lesión y un catastrófico nulo sin altura en Barcelona 1992 privaron de más medallas a un pertiguista que, cualquier día dado, era intocable. Juzgado por la prueba que transformó y los récords que acumuló, Bubka es el atleta de pruebas de campo más dominante que ha dado el deporte.
El caso de Kenenisa Bekele
Bekele tiene un argumento sólido como el fondista más completo jamás medido. Sus récords mundiales de 12:37,35 en 5.000 m (2004) y 26:17,53 en 10.000 m (2005) se mantuvieron cerca de quince años, cayendo solo en la era de las superzapatillas. Ganó tres oros olímpicos —los 10.000 m en 2004 y tanto los 5.000 m como los 10.000 m en 2008— y cinco títulos mundiales en pista. En el campo a través fue intocable: once títulos del Mundial de Cross entre 2002 y 2008, ganando el doble de distancia larga y corta durante cinco años seguidos, una racha de dominio sobre el terreno más duro del deporte que nadie más se acerca a igualar. Ya al final de su carrera corrió 2:01:41 en Berlín, en su momento el segundo maratón más rápido de la historia, a dos segundos del récord mundial. Pista, campo a través y ruta: Bekele alcanzó la cima de las tres, algo que casi ningún fondista ha logrado.