Regla Torres
Yekaterina Gamova
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Regla Torres domina 3 de 4 categorías. Nuestro ranking histórico sitúa a Regla Torres en el nº 2 y a Yekaterina Gamova en el nº 9.
El caso de Regla Torres
La mejor jugadora del siglo XX, según el reconocimiento oficial de la FIVB, y el motor de las 'Morenas del Caribe' cubanas. Central de una envergadura y una movilidad extraordinarias, Torres ganó tres medallas de oro olímpicas consecutivas -Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000-, una hazaña inigualada en el voleibol de sala. Llegó al gran escenario siendo adolescente, convirtiéndose en una de las campeonas olímpicas de voleibol más jóvenes con apenas 16 años en 1992. Cuba conquistó también el Campeonato del Mundo en 1994 y 1998 y varias Copas del Mundo durante su reinado, construido sobre un atletismo y un bloqueo que arrollaban a selecciones europeas más altas y metódicas. Torres combinaba un ataque rápido devastador con el alcance para cerrar bloqueos en ambas bandas, redefiniendo lo que podía hacer una central. Durante gran parte de los años noventa Cuba apenas perdió nada que importara, y Torres fue su figura definitoria: el estándar con el que se ha medido a toda central desde entonces.
El caso de Yekaterina Gamova
Una opuesta de 2,02 metros cuya combinación de altura y potencia la convirtió en una de las atacantes físicamente más dominantes que ha visto el juego femenino. Gamova llevó a Rusia a los títulos del Campeonato del Mundo de 2006 y 2010, obteniendo el MVP en 2010, y ganó la plata olímpica en Sídney 2000 y Atenas 2004. Rematando por encima del bloqueo desde un alcance de pie que pocas podían igualar, fue durante una década la anotadora de referencia cada vez que Rusia necesitaba un punto, prosperando en la era justo posterior a que el punto corrido premiara la potencia definitiva. También acumuló múltiples títulos europeos y de clubes a lo largo de una larga carrera en Rusia y en el extranjero. Gamova nunca conquistó el oro olímpico que su talento merecía, pero sus dos Campeonatos del Mundo, su imponente presencia y su producción sostenida la sitúan firmemente entre las mejores opuestas de todos los tiempos y como una plantilla para las atacantes de zaga derecha altas y potentes que la siguieron, hasta llegar a Paola Egonu.