Regla Torres
Lorenzo Bernardi
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Regla Torres domina 3 de 4 categorías. Nuestro ranking histórico sitúa a Regla Torres en el nº 2 y a Lorenzo Bernardi en el nº 3.
El caso de Regla Torres
La mejor jugadora del siglo XX, según el reconocimiento oficial de la FIVB, y el motor de las 'Morenas del Caribe' cubanas. Central de una envergadura y una movilidad extraordinarias, Torres ganó tres medallas de oro olímpicas consecutivas -Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000-, una hazaña inigualada en el voleibol de sala. Llegó al gran escenario siendo adolescente, convirtiéndose en una de las campeonas olímpicas de voleibol más jóvenes con apenas 16 años en 1992. Cuba conquistó también el Campeonato del Mundo en 1994 y 1998 y varias Copas del Mundo durante su reinado, construido sobre un atletismo y un bloqueo que arrollaban a selecciones europeas más altas y metódicas. Torres combinaba un ataque rápido devastador con el alcance para cerrar bloqueos en ambas bandas, redefiniendo lo que podía hacer una central. Durante gran parte de los años noventa Cuba apenas perdió nada que importara, y Torres fue su figura definitoria: el estándar con el que se ha medido a toda central desde entonces.
El caso de Lorenzo Bernardi
El sobresaliente atacante de banda del amanecer profesional del voleibol y el líder de la generación dorada de Italia. Bernardi condujo al equipo masculino más dominante de los años noventa a tres campeonatos del mundo seguidos -1990, 1994 y 1998- bajo el entrenador Julio Velasco, además de una cosecha de títulos de la World League y coronas europeas. Rematador de banda completo, capaz de recuperar el saque bajo presión, sacar de forma agresiva y defender, fue el emblema de una selección italiana que ganaba a todos menos, dolorosamente, en los Juegos Olímpicos, donde el equipo se conformó con la plata en 1996. Desarrolló su carrera de clubes en la Serie A italiana, entonces la liga más rica y fuerte del mundo, sosteniendo un nivel de élite durante gran parte de dos décadas. Ampliamente honrado entre los mejores jugadores europeos de todos los tiempos, el dominio casi total de Bernardi en todos los escenarios salvo la final olímpica lo sitúa firmemente entre la élite histórica del deporte, y más adelante entrenó al máximo nivel de clubes.