Regla Torres
Kim Yeon-koung
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Regla Torres domina 2 de 4 categorías. Nuestro ranking histórico sitúa a Regla Torres en el nº 2 y a Kim Yeon-koung en el nº 8.
El caso de Regla Torres
La mejor jugadora del siglo XX, según el reconocimiento oficial de la FIVB, y el motor de las 'Morenas del Caribe' cubanas. Central de una envergadura y una movilidad extraordinarias, Torres ganó tres medallas de oro olímpicas consecutivas -Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000-, una hazaña inigualada en el voleibol de sala. Llegó al gran escenario siendo adolescente, convirtiéndose en una de las campeonas olímpicas de voleibol más jóvenes con apenas 16 años en 1992. Cuba conquistó también el Campeonato del Mundo en 1994 y 1998 y varias Copas del Mundo durante su reinado, construido sobre un atletismo y un bloqueo que arrollaban a selecciones europeas más altas y metódicas. Torres combinaba un ataque rápido devastador con el alcance para cerrar bloqueos en ambas bandas, redefiniendo lo que podía hacer una central. Durante gran parte de los años noventa Cuba apenas perdió nada que importara, y Torres fue su figura definitoria: el estándar con el que se ha medido a toda central desde entonces.
El caso de Kim Yeon-koung
La mejor jugadora que ha dado su país y una de las atacantes de banda más destacadas de su generación, notable por haber alcanzado la cima de los honores individuales sin una selección nacional poderosa detrás. En los Juegos Olímpicos de Londres 2012 fue la máxima anotadora del torneo y fue nombrada Jugadora Más Valiosa aunque Corea del Sur terminara cuarta, un tributo poco frecuente al brillo individual. Atacante de banda completa de las seis rotaciones, con un remate definitivo, una recepción fiable y liderazgo, brilló en las ligas de clubes más fuertes de Japón, Turquía y China, ganando la Champions League de la CEV de 2012 y su premio MVP con el Fenerbahce. Llevó a Corea a semifinales de nuevo en Tokio 2020, cargando de forma habitual con una parte enorme del ataque de su equipo. Juzgada por su capacidad pura y su excelencia sostenida más que por su cosecha de medallas, Kim se ubica entre las mejores atacantes de banda que ha conocido el juego femenino, y sus hazañas anotadoras se entrelazan con dos décadas de voleibol de primer nivel.