Giba
Zhu Ting
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Giba domina 2 de 4 categorías. Nuestro ranking histórico sitúa a Giba en el nº 4 y a Zhu Ting en el nº 5.
El caso de Giba
El carismático capitán de la era dorada de Brasil masculino y uno de los atacantes de banda más laureados de la historia. Gilberto Godoy Filho -universalmente conocido como Giba- llevó a Brasil al oro olímpico en Atenas 2004 y a la plata en Pekín 2008 y Londres 2012, mientras encabezaba los triunfos mundialistas de 2002, 2006 y 2010 y una larga racha de títulos de la World League y la Copa del Mundo bajo el entrenador Bernardinho. Rematador de banda dinámico y acrobático, con una recepción de saque de élite y un talento para el punto decisivo, fue nombrado MVP del Campeonato del Mundo de 2006. Durante aproximadamente una década Brasil fue el referente del deporte, y Giba fue su corazón, combinando la creatividad brasileña con una consistencia implacable. Su combinación de volumen de títulos importantes, longevidad a lo largo de cinco ciclos mundialistas y liderazgo en los mejores equipos de los años 2000 lo convierte en uno de los pocos jugadores capaces de rivalizar con el estándar histórico de sala marcado por Kiraly.
El caso de Zhu Ting
La jugadora definitoria de finales de los años 2010 y una de las atacantes más completas que ha dado el deporte. Zhu Ting irrumpió en el escenario mundial llevando a China al oro olímpico en Río 2016, ganando el MVP del torneo, y sumó títulos y premios MVP de la Copa del Mundo en 2015 y 2019. Dominando en el extranjero con el Vakifbank turco, ganó títulos consecutivos y premios MVP de la Champions League de la CEV en 2017 y 2018, además del Mundial de Clubes, demostrando su valía frente a los cuadros de clubes más fuertes del planeta. Con más de 1,95 metros y un brazo largo y veloz como un látigo, combina potencia definitiva con la recepción y la defensa propias de una atacante de banda, dando a China una auténtica superestrella de las seis rotaciones. Las lesiones y el bajón de China le costaron un segundo título olímpico, pero en su mejor momento, entre 2015 y 2019 aproximadamente, fue, por amplio consenso, la mejor jugadora del mundo, un referente moderno para la posición de atacante de banda. Al llegar la temporada 2024-25 seguía en la élite.