Steve Davis
Neil Robertson
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Steve Davis domina 4 de 4 categorías. Nuestro ranking histórico sitúa a Steve Davis en el nº 4 y a Neil Robertson en el nº 10.
El caso de Steve Davis
El jugador que convirtió al snooker en una obsesión británica mayoritaria y el táctico más completo que ha dado el deporte. Davis ganó seis títulos mundiales (1981, 1983, 1984, 1987, 1988, 1989) en ocho finales, sumó 28 torneos de ranking, y pasó siete temporadas consecutivas como número uno del mundo a lo largo de los años ochenta. Con seis UK Championship y tres Masters terminó con 15 títulos de Triple Corona. En 1982 logró la primera tacada máxima televisada, un 147 contra John Spencer en el Lada Classic de Oldham. Su juego se basaba en los porcentajes: una seguridad de una calidad inigualable, un juego posicional que racionaba a los rivales a un puñado de oportunidades, y una ausencia de error no forzado que desmoralizaba a los contrarios. También protagonizó las dos derrotas más célebres del deporte, perdiendo la final de 1985 18-17 con la última negra ante Dennis Taylor frente a unos 18,5 millones de espectadores británicos, y cayendo ante Joe Johnson, que partía como favorito 150 a 1, en 1986.
El caso de Neil Robertson
El jugador de más éxito producido fuera de Gran Bretaña e Irlanda, y durante un largo periodo el único. Robertson ganó el Campeonato del Mundo en 2010, convirtiéndose en el primer campeón australiano y el único jugador de fuera de las islas británicas en conquistar el título entre Cliff Thorburn en 1980 y Luca Brecel en 2023. Tiene más de 24 torneos de ranking y cinco títulos de Triple Corona, incluidos tres UK Championship (2013, 2015, 2020) y el Masters de 2012, y ha acumulado más de 800 centurias en carrera. En la temporada 2013-14 se convirtió en el primer jugador de la historia en lograr 100 centurias en una sola temporada, terminando con 103, un referente que desde entonces marca una campaña de puntuación de élite. Zurdo y técnicamente ortodoxo, construyó su carrera trasladándose a Gran Bretaña de adolescente tras no lograr triunfar desde Melbourne, y sigue siendo la prueba de que la cantera del circuito no está fijada geográficamente.