Lin Dan
Lee Chong Wei
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Empate total en las categorías medidas. Nuestro ranking histórico sitúa a Lin Dan en el nº 1 y a Lee Chong Wei en el nº 2.
El caso de Lin Dan
Considerado ampliamente el mejor de todos los tiempos, Lin Dan es el único hombre en haber tenido los nueve títulos principales a la vez, completando el llamado Super Grand Slam en 2011. Super Dan ganó oros olímpicos consecutivos en Pekín 2008 y Londres 2012 (el primer hombre en defender la corona individual) y se llevó cinco Campeonatos del Mundo (2006, 2007, 2009, 2011, 2013) y seis títulos del All England. Su juego de ataque zurdo combinaba un remate en salto atronador con paciencia táctica y un temperamento inquebrantable en los grandes partidos. La rivalidad con Lee Chong Wei, 40 enfrentamientos con Lin ganando la mayoría, definió una época; su final olímpica de 2012 se considera habitualmente el mejor partido jamás disputado. Feroz, carismático y célebre por sus tatuajes, ancló a seis equipos chinos ganadores de la Copa Thomas antes de retirarse en 2020 tras dos décadas en la mismísima cumbre del deporte.
El caso de Lee Chong Wei
El mejor deportista de la historia de Malasia pasó un récord de 349 semanas como número 1 del mundo, y sin embargo se le define por las medallas que nunca ganó: tres finales olímpicas (2008, 2012, 2016) y cuatro finales del Campeonato del Mundo terminaron todas en plata, tres de ellas frente a Lin Dan. Ese enfoque subestima una carrera asombrosa de 69 títulos, incluidos un récord de 47 coronas del Super Series y cuatro títulos del All England (2010, 2011, 2014, 2017). Su velocidad, cobertura de pista y capacidad defensiva de recuperación eran inigualables; convertía la defensa en ataque desde posiciones imposibles y dominó semana tras semana durante más de una década. Regresó de una sanción por dopaje en 2015 y de un diagnóstico de cáncer nasal en 2018 antes de retirarse en 2019. Héroe nacional que cargó con un país obsesionado con el bádminton, sigue siendo, estadísticamente, el jugador de individuales masculinos más consistente de la era moderna.