1937: Amelia Earhart
Tras el accidente de Luke Field de marzo de 1937, el Electra se reconstruyó y la ruta se invirtió. El dinero de Purdue y la publicidad de Putnam hicieron del vuelo un acontecimiento público antes de llegar al Pacífico. En 1937, Amelia Earhart queda con «Último contacto con el Itasca» y 2. Sin ranking ni reserva. El tramo más largo sobre el agua de la ruta restante apuntaba a una isla-punto. El Itasca era el plan de radio y de combustible.
El 2 de julio de 1937 Earhart y Noonan despegaron de Lae hacia la isla Howland, un punto de coral donde el cutter de la Guardia Costera de Estados Unidos Itasca esperaba como buque de radio y de combustible. El Itasca oyó la voz de Earhart, incluida una última transmisión hacia las 08:43 hora de Howland en la que decía estar en la línea 157–337 y correr sobre esa línea, pero el avión nunca apareció. Los desajustes de radiogoniometría y de frecuencias hicieron que el cutter la oyera más a menudo de lo que ella podía oírlo. Una búsqueda de la Armada y de la Guardia Costera en el Pacífico central no halló restos confirmados.
Earhart fue declarada muerta el 5 de enero de 1939. La teoría oficial de trabajo sigue siendo una pérdida en el mar cuando se acabó el combustible cerca de Howland. Grupos privados posteriores, en especial TIGHAR, han argumentado un aterrizaje en la isla Gardner (Nikumaroro), en las islas Fénix. Los relatos de captura japonesa no han producido un rastro documental que los historiadores profesionales acepten. Ningún tribunal ni junta de servicio ha identificado el pecio del Electra. El caso está sin resolver.
La desaparición de Earhart es un fallo de navegación y de comunicaciones a la vista del público: una piloto famosa, una isla mínima, un cutter que pudo oír una voz y no pudo traer el avión. La isla Howland tenía una pista nueva construida para el vuelo. El trabajo del Itasca era hablarle a Earhart y tomar rumbos de radio. El Electra usaba frecuencias y una antena de arrastre que, la mañana del 2 de julio, no dieron al cutter un enlace bidireccional fiable. Los diarios del Itasca —publicados después y muy glosados— la muestran informando de media hora y luego de menos combustible, pidiendo rumbos y, al final, diciendo que estaba en la línea solar 157–337 y corría de norte a sur.
El índice va antes que el comentario. En 1937, Amelia Earhart queda con «Último contacto con el Itasca» y 2. Sin ranking ni reserva. 21937
Cifras que se quedan
- Año del tomo
- 1937
- Cifra fijada
- 2
- Caso
- Amelia Earhart
- Línea pública
- Último contacto con el Itasca
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