Sugar Ray Robinson
Muhammad Ali
Estadística a estadística
Las barras se escalan respecto al líder de esta lista.
El veredicto
Sugar Ray Robinson domina 2 de 2 categorías. Nuestro ranking histórico sitúa a Sugar Ray Robinson en el nº 1 y a Muhammad Ali en el nº 2.
El caso de Sugar Ray Robinson
Robinson es el boxeador para el que se inventó la frase libra por libra, y la elección de The Ring como el mejor de todos los tiempos. Compiló un récord de aproximadamente 173-19-6 con 108 nocauts en 200 combates profesionales y 25 años, y durante un tramo fue intocable: ganó sus primeras 40 peleas y estuvo invicto durante 91 combates consecutivos entre 1943 y 1951. Sostuvo la corona wélter, y luego ganó el título mediano en cinco ocasiones distintas, la última a los 37 años, venciendo a miembros del Salón de la Fama como Jake LaMotta, a quien derrotó cinco veces en seis encuentros, Kid Gavilan, Carmen Basilio y Gene Fullmer. Su mezcla de poder de un solo golpe con cualquiera de las dos manos, velocidad de manos, juego de piernas e instinto finalizador estableció el modelo con el que se mide a todo grande completo. Incluso en declive era peligroso, y su combinación de volumen, dominio y arte a lo largo de un cuarto de siglo nunca ha sido igualada.
El caso de Muhammad Ali
La figura más trascendente en la historia del boxeo y, según su propio criterio y el de gran parte del mundo, el mejor peso pesado de la historia. Ali terminó 56-5 con 37 nocauts, pero su récord lo subestima: un exilio por negarse al reclutamiento le robó tres años y medio en su plenitud, y regresó para ganar el título dos veces más, convirtiéndose en el primer campeón lineal de peso pesado en tres ocasiones. Venció a una fila de asesinos de campeones, Sonny Liston, Joe Frazier, George Foreman y Ken Norton, en peleas que definieron el deporte: la sorpresa ante Liston en 1964, la Pelea del Siglo, el Rugido en la Selva y la Thrilla de Manila. Como joven peso pesado se movía y jabeaba como un mediano, revolucionando lo que podía hacer un hombre grande; ya mayor mostró un mentón y una picardía de ring extraordinarios con el rope-a-dope. Sus dotes atléticas, su espectáculo y su coraje moral lo convirtieron en el atleta más reconocido de la Tierra.