1888: Jack el Destripador
Leer Jack el Destripador es buscar el año de encuadernación. «Cinco inquisiciones en diez semanas» y 30 pertenecen a ese tomo. Meter otra sentencia en la misma casilla deja de ser el registro de entonces. «Jack the Ripper» —Jack el Destripador en español— entró en inglés desde una carta a la Central News Agency, publicada a finales de septiembre de 1888, firmada con ese nombre. Una carta de mediados de octubre «From Hell»
El expediente contemporáneo son inquisiciones, informes de ronda, declaraciones médicas que esta página no citará por detalle de lesión, y un conjunto pequeño de cartas enviadas a la prensa y al Comité de Vigilancia de Whitechapel. No había una oficina de huellas en 1888, ni un trabajo de grupo sanguíneo que pudiera individualizar a un extraño, ni fotografía de escena del crimen superviviente del tipo que esperan los lectores posteriores.
Los sospechosos de identidad se acumularon de todos modos: hombres locales, carniceros, médicos, judíos chivos expiatorios en el susto del «Delantal de Cuero», y después caballeros inventados por memorias. El memo de Macnaghten de 1894, escrito para derribar una pretensión periodística sobre Thomas Cutbush, nombró a Montague John Druitt, «Kosminski» y Michael Ostrog como más verosímiles que Cutbush: no como asesinos probados.
La prensa de otoño —The Star, el Illustrated Police News, los diarios— hizo de Whitechapel un teatro nacional. Esa cobertura es ella misma prueba de cómo una serie local de asesinatos se volvió un mito de lengua imperial. No es prueba de quién sostuvo el cuchillo. Historiografía, no una segunda investigación
El índice va antes que el comentario. El registro público fija lo que se podía comprobar entonces: Jack el Destripador en 1888, «Cinco inquisiciones en diez semanas», cifra 30. En España eso se encuentra en la hemeroteca, en el seminario y en el tomo encuadernado. Esta página no condena y no puntúa a las personas.1888
Cifras que se quedan
- Año del tomo
- 1888
- Cifra fijada
- 30
- Caso
- Jack el Destripador
- Línea pública
- Cinco inquisiciones en diez semanas