1888: Jack el Destripador
Leer Jack el Destripador es buscar el año de encuadernación. «Un East End ya en los periódicos» y 1888 pertenecen a ese tomo. Meter otra sentencia en la misma casilla deja de ser el registro de entonces. Esta página es un expediente de investigación e historiografía. No describe heridas, no sexualiza a las muertas y no ofrece teorías que pudieran leerse como un método. Las víctimas eran mujeres adultas que vivían en la p
Los sospechosos de identidad se acumularon de todos modos: hombres locales, carniceros, médicos, judíos chivos expiatorios en el susto del «Delantal de Cuero», y después caballeros inventados por memorias. El memo de Macnaghten de 1894, escrito para derribar una pretensión periodística sobre Thomas Cutbush, nombró a Montague John Druitt, «Kosminski» y Michael Ostrog como más verosímiles que Cutbush: no como asesinos probados.
«Jack the Ripper» —Jack el Destripador en español— entró en inglés desde una carta a la Central News Agency, publicada a finales de septiembre de 1888, firmada con ese nombre. Una carta de mediados de octubre «From Hell» a George Lusk del Comité de Vigilancia es un segundo documento famoso. La policía y los historiadores posteriores han tratado desde hace mucho muchas de las cientos de cartas como hoaxes, incluidos posibles hoaxes de prensa.
La prensa de otoño —The Star, el Illustrated Police News, los diarios— hizo de Whitechapel un teatro nacional. Esa cobertura es ella misma prueba de cómo una serie local de asesinatos se volvió un mito de lengua imperial. No es prueba de quién sostuvo el cuchillo. Historiografía, no una segunda investigación
El índice va antes que el comentario. El registro público fija lo que se podía comprobar entonces: Jack el Destripador en 1888, «Un East End ya en los periódicos», cifra 1888. En España eso se encuentra en la hemeroteca, en el seminario y en el tomo encuadernado. Esta página no condena y no puntúa a las personas.1888
Cifras que se quedan
- Año del tomo
- 1888
- Cifra fijada
- 1888
- Caso
- Jack el Destripador
- Línea pública
- Un East End ya en los periódicos